Dedicamos tanta energía a la acumulación de riqueza. Planeamos muchos proyectos y soportamos penurias, incluso arriesgamos nuestras vidas para acumular riqueza. Una vez que reunimos algo de riqueza, hacemos mucho esfuerzo para protegerla. Pero puedes ver que la mayor parte de la riqueza acumulada, es usada por otros; no consigues guardarte mucho de ella para ti mismo. Trabajamos tan duro para ganar dinero, y luego, en cualquier momento, perdemos la mayor parte de él. En esta corta vida, no tenemos muchas oportunidades de usar nuestra riqueza de una forma positiva.
Esto se ilustra en una historia acerca de una de las vidas previas de Buda. Una vez había miles de abejas, cuya reina era un bodisatva. Todas esas miles de abejas juntaron mucha miel, y luego de algún tiempo, un recolector llegó a su colmena y se llevó la miel ¡Las abejas sufrieron tanto! "Trabajamos duro por muchos años, pero ahora no podemos disfrutar del resultado ¿Qué debiéramos hacer?" Se desplazaron a otro lugar y produjeron miel por varios años más, sufriendo al calor y la lluvia. Nuevamente, después de algún tiempo, llegó una persona y se llevó toda la miel. Finalmente, la reina de las abejas dijo, "Sólo escuchen unas palabras. Tengo algo que decir. Constantemente recolectamos polen de las diferentes plantas y flores, y trabajamos tan duro. Pero siempre alguien se lo lleva. Esta es la naturaleza del samsara. Incluso ahora, no importa cuánto esfuerzo hagamos para recolectar polen y producir miel, sucederá lo mismo. No hay un solo día en esta vida en que tengamos sólo paz y felicidad. Lo que debiéramos hacer, de ahora en adelante, es tomar refugio en el Buda, Darma y Sanga, renunciar al samsara, y practicar las preciosas enseñanzas del Darma. Ésta es la única forma de traer realmente paz y felicidad." Todas las abejas siguieron a la reina y se liberaron del apego a la producción de miel. Ellas practicaron el Darma sinceramente, y ese fue el comienzo de la paz y la alegría en sus vidas. Esto no significa que no debamos tener ninguna riqueza. Significa que debiéramos cortar nuestro apego a la riqueza, desarrollar contentamiento y usar la riqueza que tenemos de una mejor forma para nosotros y otros. De esta forma, no se convertirá en fuente de sufrimiento. Así que usa la esencia de tu riqueza para el Darma. Por ejemplo, cuándo tienes algo extra, no puedes soportar que aquéllos que sinceramente quieren practicar, no tengan los recursos para ir a retiro. Muchas historias del tiempo de Buda cuentan acerca de grandes personas que apoyaban a los monjes y monjas, construían monasterios y establecían lugares para el estudio y la práctica del Darma para preservar y propagar estas preciosas enseñanzas. Aquí está la historia: Había una vez un laico llamado Dawa Sangpo quien tenía una gran familia y una posición muy prominente. Un día un monje, un bhikshu, fue a mendigar a su casa. La familia hizo ofrendas al monje y le preguntaron si conocía algún método para traer riqueza. El monje les dio una imagen de Dzambhala, y les dijo que la pusieran en la habitación donde guardaban sus bienes y le hicieran ofrendas. Él les aseguró que incrementarían su fortuna de esta forma. El dueño de casa, Dawa Sangpo, hizo ofrendas de acuerdo a la instrucción y la imagen comenzó a crecer y crecer. Más tarde encontraron muchos objetos preciosos—oro, plata, etc.— en la casa. El karma que causó todos estos resultados, era éste: en su vida anterior, Dawa Sangpo había nacido en una familia en que el padre era un ladrón profesional. Luego, cuándo el niño creció, el padre intentó enseñarle a robar, pero el muchacho no cooperaba. Debido a eso, el padre se enojó y lo expulsó de la casa. El muchacho acudió a un maestro, tomó el voto de jamás robar y conservó ese voto sinceramente. Más tarde, cuándo nació como el dueño de casa. Dawa Sangpo halló al mismo maestro, ahora encarnado como el monje que le dio la estatua de Dzambhala y las instrucciones. Este libro es otro buen ejemplo. Prepararlo e imprimirlo significaron algún gasto. Pero mediante la generosidad de otros, ahora lo tenemos y podemos leerlo, estudiarlo y ganar sabiduría. Les da una oportunidad a otros de practicar y desarrollar sabiduría. Al ver la naturaleza de causa y resultado, debiéramos estar inspirados en recibir preceptos contra el robo, y más aun, practicar la generosidad. Nosotros mismos nos beneficiaremos, nadie más.
Quinto Consejo
Toda la riqueza es como la miel de las abejas.
Esta nos ata al samsara y es libremente tomada por otros
Mucho es perdido y gastado sin propósito.
Por tanto, es importante tomar la esencia de los bienes usándola para el Darma
Y practicando la generosidad.


